Para este fin de semana, más concretamente para el sábado, las condiciones parecían que podían ser buenas para cierta parte de Galicia, aunque no eran las perfectas para ir sobre seguro.
Carlos y yo nos arriesgamos en ir, más que nada para poder sacar alguna foto decente de los olones de la zona, y si pudiese ser con gente, mejor. Sobre todo teníamos en mente una ola, la joya de la corona de las olas gallegas. El viento era flojo y le daba perfecto, pero llegamos con la marea muy alta y no estaba rompiendo(por no decir que no se veían ni líneas, cosa que no nos gustó mucho).
Luego tiramos para la otra joyita de la zona, para ver si había más suerte. De camino nos dio un pequeño subidón de moral, según avanzábamos parecía que había más mar en las otras playas.
Y así fue, la ola estaba funcionando con un tamaño considerable y soltando bombas una tras otra... pero algo malo tenía que tener, y es que el mar y el viento entraban más cruzados que en el otro pico, haciendo que no todas las olas rompiesen como debieran(hubo alguna buena barra que arrasó con todo el pico).
Allí nos encontramos con
Juan Fernandez(últimamente me lo encuentro en todos lados, jeje), con unos cuantos más colegas asturianos. Tampoco veían la cosa muy clara, así que hicieron un poco de tiempo esperando a que las condiciones mejorasen y a que bajara la marea.
Viendo que la gente no se iba a meter y que no queríamos fotografiar solo olas, volvimos a la otra ola a ver como había evolucionado la cosa... nada, la cosa seguía igual, aunque parecía que marcaban más la líneas.
Otra vez de vuelta para la otra ola, a ver si los asturianos estaban en el agua... otra cagada más, nadie en el agua y con peor viento. Ya no sabíamos que hacer, porque volver a mirar a al otra ola era una locura, llevábamos todo el día en el coche sin rascar nada...
Pero al final nos decidimos en ir... y esta vez acertamos a medias, porque olas habías y también gente, pero el viento parecía que estaba peor y le costaba lanzar un tubo bien definido. Nos acercamos hasta las rocas para tirar alguna foto, pero poco duramos, unos 20 minutos, con muy pocas fotos y no muy buenas(por lo menos yo).
En fin, otra vez será. Y pensar que con las ayudas que hay ahora para mirar las predicciones(windguru, inm, etc), y que sigamos llevándonos chascos en baños que parecen épicos, y que al final acaban siendo la mayor cagada del mes, jajaja.
Esto es lo que pasaba antes, que ibas a la playa solamente mirando la marea y el viento que ponían en la voz de galicia(yo era uno de eso, jajaja). Aunque a veces joda, para mi tiene su encanto, porque dependemos de los caprichos de la madre naturaleza para poder practicar nuestro deporte como dios manda... seré yo que soy muy espiritual, jajaja.
SALUDOS E BOAS ONDAS







